Evidentemente el más afectado resultó ser el Satánico Dr. Simi y su alter ego borrachín Victor González Torres, ante esto, las farmacias de similares sacaron promocionales en radio y televisión acusando a la gente de la COFEPRIS de recibir dinero de las transnacionales para sacarlos del mercado, a García Villa no lo bajan de ignorante.
Pobre Dr. Cinic (Weso dixit), nunca le ha podido vender los medicamentos que fabrican sus Laboratorios Best al inseguro social e hincharse de dinero como tantos otros, el que no pudo ser candidato a la presidencia de la república por no pertenecer a ningún partido, y porque francamente todos los demás vieron en el a un terrible contrincantes, solo recordemos que en las encuestas levantadas en sus farmacias tenía la elección en el bolsillo, pues todos ansiábamos que nos gobernara, el, que acabaría con el narco gracias a su ejercito de botargas con traje de SWAT, o reclamándole a Bush con su voz de macho alfa por el muro de la vergüenza (ahí no hubo pérdida con la voz quebrada de ebrio de calderón), y ahora lo acusan de que sus medicamentos no son más que pastillas Tic-Tac y m&m’s.
Que será de este país sin las botargas cumbiancheras, salseras y reguetoñeras; como ocuparán su tiempo libre todos esos jóvenes que hasta ahora se dedicaban a cazar y derribar a esos héroes anónimos que dan vida al Dr. Simi. Pero sobre todo, que será de las Simi Chicas, esas actricitas y pseudo conductoras nalgonas, piernudotas y chichonas de televisa, sin su Jiug Jefner región 4.
Por eso hago un llamado desde esta palestra a las autoridades de salud, para que piensen en estas damitas antes de seguir con este injusto ataque al Dotorcito. Piensen en ellas:

Maribel Guardia
Andrea García, Si, hija de Andrés, el de la bombita.
Y Susana González.



