"Tal vez solo soy, el dueño de la inmensidad" así dice una canción de La Barranca en el disco El Fluir, y así paso estos días, como dueño de una inmensa vacuidad, demasiado tiempo solo supongo, mucho trabajo, mucho insomnio, me estoy volviendo el hombre de ninguna parte o el tonto de la colina viendo el mundo girar, tratando de arreglar los agujeros de mi vida, chale demasiadas referencias a los beatles y eso que tiene semanas que no oigo una canción de ellos.
Como dije cuando empecé este blog, se trata de un lugar público para quejarme, solo estoy dejando que el inconsciente que vive en mi subconsciente escriba lo que le venga en gana, soy un elefante en desbandada por la selva, corriendo enloquecido del tigre que me persigue, aun cuando no lo veo, yo sigo en mi avance constante, aplastando a mi paso lo que encuentro, sin verlo y tal vez sin desearlo, en algún momento me cansaré y tendré que detenerme, ahi vendrá la duda, entre volver a empezar la carrera, buscar a mi manada o encaminarme, lentamente en la noche hacia el cementerio de elefantes, a morir en paz como otros lo han hecho, en soledad, en silencio y voluntariamente.
También cabe la posibilidad de que la vida decida por mi antes de que yo pueda hacerlo, así es ella, te puede acariciar y al siguiente instante putearte hasta dejarte desecho o viceversa, seguire mientras mi camino, siempre hacia adelante, sin voltear atras porque podría convertirme en escultura de sal o en piedra el ver a los ojos a la medusa.
Como dije cuando empecé este blog, se trata de un lugar público para quejarme, solo estoy dejando que el inconsciente que vive en mi subconsciente escriba lo que le venga en gana, soy un elefante en desbandada por la selva, corriendo enloquecido del tigre que me persigue, aun cuando no lo veo, yo sigo en mi avance constante, aplastando a mi paso lo que encuentro, sin verlo y tal vez sin desearlo, en algún momento me cansaré y tendré que detenerme, ahi vendrá la duda, entre volver a empezar la carrera, buscar a mi manada o encaminarme, lentamente en la noche hacia el cementerio de elefantes, a morir en paz como otros lo han hecho, en soledad, en silencio y voluntariamente.
También cabe la posibilidad de que la vida decida por mi antes de que yo pueda hacerlo, así es ella, te puede acariciar y al siguiente instante putearte hasta dejarte desecho o viceversa, seguire mientras mi camino, siempre hacia adelante, sin voltear atras porque podría convertirme en escultura de sal o en piedra el ver a los ojos a la medusa.
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