Mostrando las entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de junio de 2010

Retazos-Libros y pantallas

Algunos libros que han sido llevados al cine o a la televisión, originalmente solo me iba a referir a las películas pero hay un par de casos que me llevan a ampliar el concepto. Sin orden de importancia, ni concierto alguno va pues la retacería.

Frank Herbert escribió una de las sagas literarias que más me han gustado, me refiero a Dune, en específico a los primeros 4 libros. Fue mi entrada a la ciencia ficción, aunque ya había visto Star Wars y esos escenarios contribuyeron a darle forma principalmente al planeta desértico Arrakis, incluso antes de ver la versión cinematográfica pude jugar el juego para PC. Finalmente llegó a mis manos en videocaset la versión de David Lynch de 1984 en la que Sting personifica a Feyd Rautha. Mi decepción vino, años después, cuando supe que originalmente el proyecto le había sido ofrecido a Alejandro Jodorowsky, al leer su trabajo con el guión de los Metabarones y dirigiendo el Topo o Santa Sangre pienso en la gran obra que pudo presentar. Aún no me animo a buscar la miniserie que hicieron el 2000, y aunque la película se apega al libro este es excelente.

En 1975 James Clawell publica Shogun, en 1977 aparece la primera edición en español de Plaza y Janes en España, ese pequeño tabique llegó a mis manos cuando tenía alrededor de 12 años, en ese primer intento de lectura fuí abrumado y derrotado por el libro, aún no era el momento de leerlo. Lo empecé a leer nuevamente cuando tenía 19, disfruté cada página en la que se hablá del Japón aislado, de los gayjin ingleses, los sacerdotes portugueses velando por sus intereses, el choque y la asimilación cultural; historia que veríamos después en Danza con lobos, el último samurai y más recientemente en avatar. Fue apenas hace 3 años que conseguí la serie que se hizo en 1980 con Richard Chamberlaine y Toshiro Mifune, excelente adaptación para mi gusto. Por ahí tengo los dos tomos de Tai Pan, otra novela del mismo autor que se desarrolla en China.

Yo robot, otra joya de la ciencia ficción, curiosamente fue la última novela que leí de Isaac Asimov (muchos le entran a su obra por esa novela) yo empecé por la saga de Bóvedas de Acero, seguí con las fundaciones, algunas antologías de cuentos, yo robot y recientemente el sol desnudo. Está de sobra decir que la película con Will Smith no me acabó de convencer y me pareció floja.

Ya encarrerado con Will Smith me sigo con Soy Leyenda, que es el libro que dio origen a esta entrada. Supe de la novela escrita por Richard Matheson en 1954 por el Maestro Ruíz, precisamente cuando estaba por estrenarse la película. Para seguir con la tradición compré y leí el libro antes de ver la película, sobra decir que fue una decepción, una cosa es traer al presente la obra y otra muy distinta deformarla tanto. Un amigo me refirió que había un par más de versiones en cine, así que me puse a buscarlas, encontrando Omega Man de 1972 con Charlton Heston, interesante pero también bastante alejada del libro, y Last Man on Earth de 1964, aún en blanco y negro, con el gran Vincent Price como Robert Neville, al fin una versión le hacía justicia al libro; creo que le podría haber pasado varios excesos a la versión de Will Smith excepto el haber traicionado el mensaje final de la novela al convertirse en el héroe de la película papá.

Podría seguir y bordar sobre la buena adaptación de El Señor de los Anillos, aún con la cerca de ½ hora que me falta en cada película respecto al libro o de la frustración porque Guillermo “El Visionario Director Mexicano de Cine” Del Toro ya no dirigirá El Hobbit, otra novela que significa mucho para su inseguro servibar.

Culminaré confesando que no he leído el libro de Ian Flemming que dio origen a James Bond, pero que tengo todas las películas que se han hecho sobre el personaje. Que leí El Coronel no tiene quien le escriba pero me no se me antoja la película y que Arráncame la Vida no me pasa por la cabeza ni el libro ni la película. Por ahora con esto basta, solo diré, por provocar al personal, que ojalá hagan una miniserie basada en “Las Reinas de Polanco” de Guadalupe Loaeza.

Y no tiene tanto que ver pero, ya me urge que salga esta película

lunes, 14 de julio de 2008

TinTan

Hace un par de semanas platicaba con los compañeros de la oficina sobre el cine mexicano de la “época de oro” y recordé una entrada que escribí hace tres años en otro blog, y es por ello que inicio una pequeña serie de entradas sobre el cine de esa época y planteo la siguiente tesis: La llegada del cine a color coincidió con la caída de esa “época de oro”. Inicio pues con Germán Valdés “Tin-Tan”.

Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo nació el 19 de septiembre de 1915, sus inicios, como los de muchos actores de la época, se dio en las carpas y teatros de pueblo.

Sin embargo el personaje de TinTan es por demás complejo, es necesario entender el significado de los pachucos en esa época, su origen se refiere a los inmigrantes mexicanos en estados unidos, quienes volvían hablando una suerte de espanglish, vistiendo ropa “escandalosa” y con una actitud, muchas veces, de superioridad por haber vivido en el vecino país. No exagero cuando digo que los pachucos eran los cholos o maras de nuestros tiempos.

Es así como uno de los más grandes comediantes del cine mexicano era un delincuente, vago y vividor, al menos en la óptica de la sociedad de la época. Sin embargo, TinTan siempre logra redimir al pachuco, es una actualización de Chucho el roto o Robin Hood, pero que peca de inocente y es burdo en sus acciones y en compensación, se rodea de amigos fieles y tiene una capacidad verbal profusa.

También vale la pena destacar la capacidad musical de Germán Valdés que como actor de carpa era parte esencial de su formación, la cual evidentemente se convierte en parte del personaje TinTan, desde las canciones cómicas que interpretaba con su carnal Marcelo hasta grandes obras románticas para ganar los favores de la coprotagonista en turno.

Parte fundamental de las películas de TinTan, y en general del cine de la época, radica en los actores secundarios, en este caso particular esta por demás hablar de Marcelo Chávez, compañero del pachuco de oro en muchas cintas, comparsa musical, cómplice, némesis e incluso víctima; sus hermanos Ramón y Manuel también disfrutaron del éxito a partir de los logros de TinTan, el enano tun-tun, Vitola, el luchador y deportista olímpico Wolf Rubinsky, Borolas y Andrés Soler, entre otros.

Finalmente, la decadencia de TinTan sobreviene con el abuso que los empresarios del cine hacen del personaje incluyéndolo de relleno en cintas menores o de plano con bodrios como “el capitán mantarraya”. Por ello considero que es mejor recordarlo en sus grandes momentos: