“Si buscas fidelidad cómprate un estereo” Publicidad de Ron Antillano.
Quiero partir de esta joya de la mercadotecnia para hablar del tema, el cual surge de una conversación que tuve con M el fin de semana. Como siempre apareció esa frase que a las mujeres gusta tanto, “todos los hombres son iguales”, con la variante que quieran pero los culpables somos nosotros. Como si las mujeres fueran, todas, fieles como patos (los patos solo tienen una pareja durante toda su existencia) y los hombres infieles como leones (¿han visto cuantas leonas tiene cada león en una manada?). Que quede claro, esto no es una defensa de mi género, sería inocente o imbecil al hacer tal apología, el punto importante es la causa y el estado civil donde se da la infidelidad. Suena cruel pero creo que si estas en un noviazgo la infidelidad es un mal mínimo, pues no hay terceros perjudicados y es un compromiso “menor”, en cambio en un matrimonio hay más personas involucradas y no me refiero a hijos (puede o no haberlos) y el compromiso es mayor. Si la causa es la mera experimentación, la aventura o el “deporte”, se trata de una circunstancia pasajera, pero si es por una inconformidad o insatisfacción con la pareja es mucho más complejo.
No defiendo la infidelidad, solo creo que tiene sus matices y no debe verse como la gran tragedia en los casos que yo considero más leves, vamos, la infidelidad en el noviazgo lleva a terminar la relación, un par de lágrimas y/o borracheras según el caso, pero en un matrimonio llevaría a un divorcio, ergo, gastos, desgaste físico y emocional, si hay hijos esto aumenta muy sensiblemente.
Pero también hay infidelidades perfectas, me refiero a esos casos en que la segunda relación nuca se descubre y la relación “principal” se desarrolla con normalidad (salvo para el infiel que vive a salto de mata) y nadie sale lastimado, el fiel es feliz y el infiel también. De igual modo hay un caso excepcional, cuando la infidelidad es doble, ahí si ni para donde hacerse, los reproches son innecesarios e incluso si los hubiera serían un sumo acto de cinismo.
Recuerdo que en un programa de radio escuchaba un teoría muy divertida “un beso no es infidelidad, es solo un beso”, lo cual nos muestra lo flexibles o inflexibles que pueden ser algunos respecto a este tema, mientras para algunos el mero hecho de salir con alguien del sexo opuesto sin decirle a su pareja es una infidelidad, para otros solo lo es si en dicha salida hay algún contacto físico (beso, faje o sexo). Si le dicen a su pareja que están enfermos y piden que si les llama digan que están dormidos o solo les dicen que van a otro lado con un amigo/a de plena confianza también se dividen las opiniones, algunos lo ven como una necesidad de espacio en la relación y otros como infidelidad, aún cuando no haya ninguna consecuencia de dicha salida (en este caso M dice, muy sabiamente, que hay que respetar al otro en sus necesidades pero no mentir).
Por ahora dejo el tema en el aire, yo me puedo jactar que en las pocas relaciones que he tenido he sido 100% fiel, mi ex novia decía que soy muy transparente y no podría engañar a nadie, ¿virtud o defecto? No lo se.
Quiero partir de esta joya de la mercadotecnia para hablar del tema, el cual surge de una conversación que tuve con M el fin de semana. Como siempre apareció esa frase que a las mujeres gusta tanto, “todos los hombres son iguales”, con la variante que quieran pero los culpables somos nosotros. Como si las mujeres fueran, todas, fieles como patos (los patos solo tienen una pareja durante toda su existencia) y los hombres infieles como leones (¿han visto cuantas leonas tiene cada león en una manada?). Que quede claro, esto no es una defensa de mi género, sería inocente o imbecil al hacer tal apología, el punto importante es la causa y el estado civil donde se da la infidelidad. Suena cruel pero creo que si estas en un noviazgo la infidelidad es un mal mínimo, pues no hay terceros perjudicados y es un compromiso “menor”, en cambio en un matrimonio hay más personas involucradas y no me refiero a hijos (puede o no haberlos) y el compromiso es mayor. Si la causa es la mera experimentación, la aventura o el “deporte”, se trata de una circunstancia pasajera, pero si es por una inconformidad o insatisfacción con la pareja es mucho más complejo.
No defiendo la infidelidad, solo creo que tiene sus matices y no debe verse como la gran tragedia en los casos que yo considero más leves, vamos, la infidelidad en el noviazgo lleva a terminar la relación, un par de lágrimas y/o borracheras según el caso, pero en un matrimonio llevaría a un divorcio, ergo, gastos, desgaste físico y emocional, si hay hijos esto aumenta muy sensiblemente.
Pero también hay infidelidades perfectas, me refiero a esos casos en que la segunda relación nuca se descubre y la relación “principal” se desarrolla con normalidad (salvo para el infiel que vive a salto de mata) y nadie sale lastimado, el fiel es feliz y el infiel también. De igual modo hay un caso excepcional, cuando la infidelidad es doble, ahí si ni para donde hacerse, los reproches son innecesarios e incluso si los hubiera serían un sumo acto de cinismo.
Recuerdo que en un programa de radio escuchaba un teoría muy divertida “un beso no es infidelidad, es solo un beso”, lo cual nos muestra lo flexibles o inflexibles que pueden ser algunos respecto a este tema, mientras para algunos el mero hecho de salir con alguien del sexo opuesto sin decirle a su pareja es una infidelidad, para otros solo lo es si en dicha salida hay algún contacto físico (beso, faje o sexo). Si le dicen a su pareja que están enfermos y piden que si les llama digan que están dormidos o solo les dicen que van a otro lado con un amigo/a de plena confianza también se dividen las opiniones, algunos lo ven como una necesidad de espacio en la relación y otros como infidelidad, aún cuando no haya ninguna consecuencia de dicha salida (en este caso M dice, muy sabiamente, que hay que respetar al otro en sus necesidades pero no mentir).
Por ahora dejo el tema en el aire, yo me puedo jactar que en las pocas relaciones que he tenido he sido 100% fiel, mi ex novia decía que soy muy transparente y no podría engañar a nadie, ¿virtud o defecto? No lo se.


