domingo, 17 de junio de 2007

Valeria Pt. 3

Otra influencia masculina que me imagino determino su camino fue seguramente su hermano, quien había dejado de estudiar y trabajaba de repartidor de pizzas o algo así de glamoroso, sin embargo su madre le consiguió trabajo con un directivo de la universidad, ahora transportaba gente no comida, sin embargo un día desapareció el auto del director, el hermano de Valeria afirmaba que lo había dejado en el estacionamiento, pero apareció rumbo a Toluca. Las circunstancias no debieron ser muy halagüeñas porque se quedo sin trabajo, en mal momento porque había embarazado a su novia.

Finalmente Valeria entro a “estudiar” en la universidad en que trabajaba su mamá, empezó comunicaciones, pero no le gusto y se cambió a administración, parece que tampoco era lo que esperaba y se tomo un descanso para “pensar” que quería, ese descanso nunca tuvo fin, supongo que ser mantenido y no tener la obligación de estudiar debe ser muy cómodo. Hace un tiempo me enteré que estaba saliendo con un conocido, definitivamente había salido de sus altísimos estandares de calidad, el cuate nunca terminó la carrera, trabajaba reparando aires acondicionados y después para una prestigiada marca de ropa, acomodándola en las tiendas. Se embarazó y se casó, en la boda hubo padrinos para aventar, no solo los de rigor (lazo, arras, etc.) sino algunos que ayudaron a sufragar los gastos normales de un festejo tan trascendente, vamos que hasta padrinos de “vino” hubo. Ahora viven en casa de Valeria, me imagino que aún no encuentran el lujosisimo pende jaus, perdón, pent house que merece ella y que el con prontitud y en efectivo pagará. Como dije al principio, cae más rápido un hablador que un cojo.

Contestando a un par de comentarios dejados en la segunda parte, Karlita apelando al maestro Joaquín Sabina respondo: Lo leí, lo soñé, lo viví, lo invente…los cuentos que yo cuento acaban fatal (“los cuentos que yo cuento”, del disco Física y Química) toda historia encierra algo de realidad en mi caso dicho elemento esta más concentrado. Jessica: No fue venganza contra el, al contrario recordó esa frase sabia que reza “las mujeres dan sexo para recibir amor y los hombres dan amor para recibir sexo”, pero a la hora de la hora no se decidió a entregarse por completo a el (¿frase de telenovela no?).

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

La verdad es que esa valeria acabo como debía. Desde que la conocí supe que su denigrante actitud de arrastrada no la iba a llevar a nada bueno. Y dicho y hecho, forma parte del grueso de perdedores de la sociedad mexicana.

Karlita dijo...

Hola, me mandaron un Meme, y lo tengo que pasar a 8 personas, tu eres uno de mis elegidos para continuarlo. Si quieres, claro. Pasa a mi blog y encontrarás la dinámica. Gracias.